Por ser una persona Garífuna


Mis papás tomaron la decisión de salir del pueblo a la ciudad a trabajar, mis hermanos y yo junto con ellos, llegamos a la ciudad y nos acomodamos, la semana entrante ya tocaba ir a clases, desde el primer día todos me miraban por ser la única persona de color, nadie se sentaba conmigo hasta que una niña y su grupito por decirlo así, empezaron a decirme “negra no te bañas” y muchas palabras feas, yo caminaba sola dentro de la escuela.



El bullying se hizo extremo que unos jóvenes del colegio comenzaron a golpearme fuera de la escuela al extremo que me quebraron la nariz, nunca decía nada hasta ese día que llegue a mi casa con el uniforme sucio y roto, se armó un mega relajo al extremo que llegará la justicia, los maestros nunca se habían dado cuenta ya que nunca les conte por miedo, pero tomaron cartas sobre el asunto, llamaron a sus papás, a mi me cambiaron de escuela, me pidieron disculpas, si los disculpe pero el daño ya estaba hecho.


Fui al psicólogo por varios meses pero hasta soñaba que me pegaban, lo supere más o menos y voy avanzando dejando el pasado atrás.



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